viernes, 7 de noviembre de 2014

Cronica de nuestro periodista deportivo, P.M. que va a cubrir toda la temporada de baloncesto 14-15 de la Categoria Alevin Mixta, del grupo 03 de la Primera Base, en el que estamos encuadrados.



Gascón y Marín 44 – Sagrada Familia 46
Por fin llegó el día que la afición estaba esperando. Las gradas del pabellón de Tenerías estaban a reventar con personas de amplios saberes baloncestísticos, llenas de sapiencia e ilusión por este deporte, abarrotadas de organizado público expectante ante la exhibición que iba a desarrollarse en la cancha. Por supuesto, también vinieron los padres de nuestros muchachos.
La familia gascomarina se enfrentaba a otra familia no menos importante, la Sagrada, pero no por eso se amilanaron, llegando a vender cara una derrota que se consumó por una sola canasta y tras la prórroga disputadisima.  En efecto, el sabado sucedieron algunas cosas que hubiéramos preferido que no hubieran ocurrido, pero cuando uno lo da todo, sólo queda celebrar el resultado, cosa que sucedió efectivamente en cuanto el colegiado pitó el final del encuentro.
Toda la atención se centraba a partes iguales en la cancha donde nuestros chicos y chicas debutaban esta temporada y en la mesa de anotadores donde un instruido jovenzano registró sin mácula ninguna todo lo acontecido en el partido. Quizás alguno tuviera dudas al verle empuñar el indeleble bolígrafo en lugar de un rectificable lápiz pero nuestro enigmático amigo demostró, al igual que nuestros chicos, dominar por completo la tabla del dos.
El primer periodo fue una toma de contacto para los dos equipos que acabó con un empate técnico, 8 a 7 para los nuestros. En el segundo, una pequeña empanada gascomarina hizo que la familia sacra tomara una ventaja de nueve puntos, y es que sólo fuimos capaces de anotar una canasta en este periodo, que acabó con un 10 a 19. En el tercero las cosas mejoraron algo y fuimos capaces de remontar gracias a tres canastas por tan sólo dos tiros libres anotados por el rival. El electrónico señalaba un 16 a 22, una diferencia de seis puntos que todavía daba opciones.
La vuelta del descanso no mejoró las cosas, ya que la Sagrada Familia volvió a incrementar la distancia anotando cuatro canastas frente a las tres nuestras. Pero como se sabe, no hay quinto malo y fue en ese periodo en el que las cosas cambiaron a nuestro favor, justo cuando todo parecía torcerse. Comenzó esta parte con un 22 a 30 en la que un hecho crucial vino a cambiar el signo del encuentro. En una desgraciada jugada, nuestra pívot, Zoe, sufrió una aparatosa lesión que le impidió continuar el partido, obligándola a una visita a la médica familia del Servet. Una jugada en la que nuestra compañera, disputando el rebote con una rival, sufrió una luxación en el codo, fruto de su ímpetu gascomarino. Nadie le hubiera reprochado que hubiera soltado el balón antes de hora, pero nuestra amazona se ungió del espíritu épico de Gascón, de Marín y del suyo propio para seguir con una disputa que le costaría la lesión. 

A partir de ese momento y tal vez espoleados por la acción de su compañera, nuestro equipo resurgió en unos minutos de espectáculo donde bordó el juego reduciendo distancias. Uno tras otro los robos de balón y canastas fáciles se sucedían a medida que la grada se venía arriba y arrastraba a los nuestros que seguían con su tiki taka aupados por una afición, que si bien no llegó a demostrar su sapiencia baloncestística, tuvo sobrado tiempo de dejar patente su querencia por la francachela tifósica. Después de una increíble racha de seis canastas casi seguidas el luminoso señalaba un 34 a 32. La distancia de la que disfrutaban nuestros oponentes había quedado neutralizada. El sexto periodo volvió a mostrar una clara igualdad entre ambos equipos, que llegaron justamente empatados a 40 puntos al pitido final.
En la prórroga más de lo mismo. Total igualdad que se deshizo con una canasta in extremis, quizás con la intervención divina que la prosapia de nuestro oponente daba a entender, y que no nos dio opción a reaccionar dejando el 46 a 44 definitivo. Nuestro apolíneo notario apuntó en el acta, muy a su pesar, la canasta que daba el triunfo a nuestros contrincantes. Ni su proverbial honestidad, ni la inquisitiva mirada del padre de la Sagrada Familia con la que nos jugábamos los cuartos, hubieran permitido otra cosa.
Este pequeño traspiés nos deja en el cuarto puesto en la clasificación a la espera de jugar la próxima jornada con el líder, el CEIP Miralbueno. Chicos, sigamos nuestra filosofía y vayamos partido a partido, porque fútbol es fútbol y no hay enemigo pequeño, porque ni antes éramos tan buenos ni ahora tan malos. Ya queda menos para el siguiente partido donde sabremos si nos aupamos con el liderato y quién sabe si conoceremos quién se esconde tras la enigmática y hechizante figura de nuestro anotador preferido.
De momento, nuestros muchachos y el equipo técnico ya están manos a la obra para corregir este crecimiento negativo de las victorias con su habitual entusiasmo, no os perdáis pues el próximo partido.
Pedimos perdón por la tardanza en redactar esta crónica pero hemos tenido alguna dificultad en localizar el acta del partido. Imaginamos que su bellísima factura ha obligado buscarla entre los marcos del despacho de algún directivo de la federación. Intentaremos darnos más prisa con la próxima, hacer actas de menos calidad no creo que sea posible. 

1 comentario:

  1. excelente reportaje¡¡¡ revivi con la lectura el encuentro una vez más y con más emoción si cabe que la vivi en persona.. gracias por el post¡¡¡ Bravo¡¡ Elena, madre de la lesionada Zoe

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