El miércoles 20, convocamos a las familias que puedan para ir juntos desde el cole a la manifestación de las 18:30 en Glorieta Sasera. En los próximos días compartiremos por los canales habituales la hora exacta de quedada y el punto de salida, para que podamos acudir como comunidad.
Dedica 2 minutos a leer por qué salir a manifestarse es necesario. Gracias
Estos meses hemos salido a la calle muchas veces y puede que a algunas familias nos ronde la misma pregunta: “Si el acuerdo ya está tomado y dicen que no va a afectarnos, ¿para qué seguir?”. Precisamente por eso.
Porque cuando una decisión es injusta, callarse la normaliza. Y porque lo que se está planteando no es un ajuste menor: es un ataque directo a la educación pública y, con ella, a un principio básico que sostiene cualquier sociedad que funcione: el dinero de todos (nuestros impuestos) debe servir para los servicios públicos, los que son de todos y para todos.
En Aragón, la educación pública no es una opción marginal. Es la que elegimos la mayoría de las familias. Y no la elegimos por costumbre, sino porque funciona: hay centros públicos haciendo proyectos potentes, con profesorado comprometido, con innovación real, con bilingüismo, con metodologías que se están compartiendo y replicando. La pública sostiene el sistema completo: atiende a todo el alumnado, en todos los barrios y en todo el territorio, sin filtros ni exclusiones.
Por eso duele y preocupa que se quiera ampliar la concertación en etapas no obligatorias como el Bachillerato. Se nos intenta vender como algo “técnico” o “que no va a afectarnos”, pero sí afecta. Afecta porque cada euro que se desvía de la pública es un euro que no va a reforzarla. Y la pública no está sobrada: hay necesidades que conocemos de cerca (aulas que se cierran, falta de personal, centros que necesitan inversión, climatización pendiente, comedores y transporte que deben ser suficientes y de calidad). Decir que no nos afecta es pedirnos que miremos a otro lado mientras se cambia el modelo.
Salir a la calle sirve para algo muy concreto: hacer visible el malestar y recordar que estas decisiones no se pueden tomar de espaldas a la comunidad educativa y a la ciudadanía. Y no estamos hablando de una “patente de corso” para protestar porque sí, sino de algo legítimo: defender lo común. Hace nada veíamos al sector sanitario movilizándose también. Si dejamos que se degrade lo público por partes, cuando nos demos cuenta habremos perdido mucho más que un debate puntual: habremos perdido derechos.
Por eso, 19 y 20 de mayo hay huelga educativa en Aragón. Es una llamada a no resignarnos, a sostener la escuela pública que queremos para nuestros hijos e hijas y a decir alto y claro que la educación de todos no puede depender de pactos ni de agendas.
Desde la AFA del Gascón y Marín apoyamos la huelga y, sobre todo, apoyamos al profesorado, que es el que sostiene la escuela pública cada día y que también están diciendo basta ante este atropello.
Familias, esperamos veros a muchas de vosotras el miércoles.




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