La comunidad educativa lleva meses señalando una decisión que consideran injusta: la concertación del Bachillerato en Aragón. Según la nota de prensa unitaria difundida el 20 de abril de 2026, sindicatos y organizaciones sociales y vecinales anuncian que la movilización continúa y que se prepara un recurso contencioso-administrativo contra la convocatoria, tanto por “las formas y el momento” de publicación, con un Gobierno en funciones, como por la existencia de prórroga presupuestaria por segundo año consecutivo, que “no permite la incorporación de gasto nuevo”.
Desde la AFA compartimos esta información porque afecta a un asunto de fondo: el dinero público debe priorizar la educación pública, la que garantiza el derecho a la educación para todas las familias y en todo el territorio.
La nota de prensa insiste en que el problema no es una cuestión “de competencia” entre centros, sino un cambio de modelo educativo. Se denuncia que se desvían fondos públicos para “necesidades ya cubiertas” (se recuerda que hay plazas públicas pagadas y vacantes) mientras los centros públicos arrastran carencias que deterioran su trabajo y su imagen, por la dejación de responsabilidades de la Administración.
En paralelo al recurso, se anuncian acciones para visibilizar el rechazo y sostener la presión social. Después de meses de protestas, el mensaje sigue siendo el mismo: no es necesario ampliar conciertos para garantizar plazas de Bachillerato si la red pública dispone de capacidad (y si hiciera falta, puede planificarse desde lo público). En una cuestión tan sensible como la educación, decisiones tomadas en un contexto de negociación política no deberían condicionar el futuro educativo del alumnado.
Fechas y convocatorias (lo más relevante para nuestra comunidad)
- Concentraciones en los centros los miércoles: 29 de abril, 6 y 13 de mayo.
- Asamblea informativa cercana: IES Pedro de Luna, miércoles 13 de mayo, 17:00 (Centro).
- Huelga educativa en Aragón: 19 y 20 de mayo, contra la concertación del Bachillerato.
Movilizarse no es un gesto simbólico. Es la forma de recordar que los servicios públicos se sostienen con decisiones presupuestarias coherentes y con escucha real a la comunidad educativa. Cuando se normaliza desviar recursos a necesidades que ya están cubiertas mientras la pública acumula carencias, el resultado es un deterioro progresivo que pagarán, sobre todo, nuestros hijos e hijas.
No debería hacer falta llegar hasta aquí: no faltan plazas públicas para garantizar el Bachillerato. Pero, si después de tantos meses no se rectifica, toca seguir señalándolo con claridad. Si puedes, súmate a alguna convocatoria.
Nota de prensa completa: Leer la nota


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