Hay días en los que leer parece una cosa pequeña. Un rato antes de dormir. Un viaje corto. Diez minutos en el sofá. Pero no lo es. Porque leer va haciendo su trabajo por dentro, despacio. Amplía y enriquece el lenguaje, da imágenes para pensar, ordena emociones, invita a hacerse preguntas y acompaña. Y, en niños y jóvenes, deja una huella que después se nota en muchas más cosas de las que a veces imaginamos.
Por eso nos gusta que haya planes relacionados con la lectura. El 2 de abril se celebra el Día Internacional del Libro Infantil y Juvenil, y en Zaragoza las bibliotecas municipales lo acompañan con cuentacuentos, talleres, exposiciones y otras propuestas para peques y jóvenes durante varios días del mes. Además, el personal bibliotecario ha elaborado una guía de lecturas recomendadas por edades. Hay historias para quien busca humor, aventura, emoción, naturaleza, fantasía o, simplemente, un libro que le haga querer leer una página más.
Y en el cole, abril también tiene su propia cita con las historias. Tenemos en marcha el II Concurso de Microrrelatos: Tesoros de Aragón, una propuesta que anima al alumnado de Primaria no solo a leer, sino también a inventar, imaginar y escribir. Porque otra buena forma de celebrar la lectura es, precisamente, lanzarse a contar una historia propia. Animad a vuestros hijos e hijas a participar.
En un mes como este, nos parece buena, nos parece una buena ocasión para recordar algo que a veces se nos olvida entre prisas, deberes y pantallas: leer no es solo “coger hábito”. Leer también es ampliar vocabulario, entrenar la atención, imaginar lo que no vemos, ponerse en el lugar de otros y descubrir intereses propios. En los primeros años, además, ese vínculo se crea muchas veces en compañía: con alguien que lee en voz alta, que recomienda un cuento, que deja un libro al alcance o que convierte una visita a la biblioteca en un plan apetecible. Los libros que acompañan la infancia y la juventud no son un adorno ni un entretenimiento menor. Muchas veces son el comienzo de preguntas, conversaciones e intereses que luego siguen creciendo.
Leer con nuestros hijos e hijas y dejar que nos vean leer es una forma sencilla y real de acercarles a la lectura. Feliz mes del libro.
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