Desde la AFA del CEIP Gascón y Marín queremos manifestar públicamente nuestro apoyo a la huelga educativa convocada en Aragón para los días 20, 21 y 22 de enero de 2026, impulsada por el sindicato de enseñanza CGT-Aragón y SOA, con el apoyo de Marea Verde Aragón.
Este apoyo se enmarca en una posición clara: el dinero público debe destinarse prioritariamente a la educación pública. El dinero de todos los ciudadanos debe sostener los servicios de todos, es decir, los servicios públicos. La educación pública es la única red que, por definición, se orienta a garantizar el derecho universal a la educación en condiciones de igualdad, equidad y calidad, sin depender de criterios empresariales, ideológicos o de selección social.
Este texto parte del manifiesto que nos ha trasladado el AMPA Rubén Darío, que está coordinando la recogida de apoyos de asociaciones de familias de distintos centros educativos. A día de hoy, unas 40 asociaciones de familias lo han secundado.
Por qué se convoca esta huelga
La convocatoria se articula bajo el lema “dinero público para la pública” y denuncia varias decisiones y carencias que, según el manifiesto compartido por asociaciones de familias, debilitan el sistema público y abren vías de privatización o transferencia de fondos hacia redes no públicas.
Entre los puntos señalados, se critica el plan del Gobierno de Aragón de destinar 7 millones de euros a nuevos conciertos en bachillerato cuando, según el propio manifiesto, existen 2.300 plazas públicas sin ocupar. El planteamiento que se denuncia es que, existiendo capacidad disponible en la red pública, ampliar conciertos implica derivar recursos públicos a entidades privadas en lugar de reforzar el sistema común.
El texto también denuncia la intención de dedicar 13,2 millones de euros a la concentración de la enseñanza de 0 a 3 años, entendida como un paso más en la privatización de una etapa educativa especialmente sensible para la igualdad de oportunidades. En este contexto, se mencionan medidas como la concentración de aulas de 2 años con entidades privadas y la denominada “zona única” de escolarización. Asimismo, se cita un dato atribuido a FAPAR: en la última década se habrían cerrado más de 200 aulas en la escuela pública y ninguna en la concertada.
Recursos insuficientes y deterioro de servicios e infraestructuras
El manifiesto expone también déficits de dotación que afectan de forma directa al funcionamiento de los centros públicos. Se indica que la administración educativa no estaría cubriendo adecuadamente el cupo de horas lectivas asociado a distintas reducciones de jornada del profesorado, y que esto tendría impacto en apoyos, desdobles y tareas esenciales para la mejora educativa (atención a la diversidad, convivencia, prevención del acoso, bienestar del alumnado, igualdad, biblioteca, programas y materiales, entre otras).
Además, se denuncia la falta crónica de oficiales de mantenimiento y la precarización o recortes en limpieza, así como una falta histórica de inversión en infraestructuras, que situaría a algunos centros en condiciones de deterioro.
Nuestra posición y llamada a la participación
Como AFA, consideramos legítimo y necesario defender que los recursos públicos se orienten a reforzar la red pública, porque es la que garantiza el acceso universal y la cohesión social en condiciones de igualdad. Por ello, apoyamos la movilización de los días 20, 21 y 22 de enero y animamos a las familias a informarse, difundir el manifiesto y participar en las acciones de apoyo a la huelga educativa.
Dinero público para la pública. La educación de todos se sostiene con los recursos de todos.

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